De sembrar ideas a cruzar mares

De sembrar ideas a cruzar mares

El año pasado, desde NOVO, publicamos una serie de propósitos para el 2025. No eran solo resoluciones optimistas: eran decisiones. Decisiones sobre qué comer, qué beber, qué preguntar y qué historias contar.

Hoy podemos decir, con mucha alegría, que esos propósitos se cumplieron, a veces de formas que no imaginábamos cuando los lanzamos al universo. Dijimos que tomaríamos más pulque y terminamos publicando un libro sobre pulque. ¡Que viva el pulque! no sólo se escribió y se imprimió: se bebió. En litros. En comunidad. Con Juan Escalona, pero también con lectoras y lectores en la Feria del Libro Comestible y en la FIL Guadalajara, y en mesas donde el pulque volvió a ser lo que siempre ha sido: una bebida viva, cultural, política y en resistencia.

Dijimos que sembraríamos una milpa y la milpa empezó a multiplicarse. Cosechamos maíz y frijoles en Milpa Alta, en enero. Una parte de ese maíz viajó a Colorado, donde se sembró otra milpa. Las semillas cruzaron fronteras. Sembramos con Karina e Israel, de Siembra en junio. Las acciones se replicaron.

Las ideas también encontraron forma en páginas confirmando algo que ya sabíamos: que editar también es un acto agrícola. Que un libro puede ser una extensión de la tierra. Que hoy tengamos nuestro primer libro bilingüe es otra señal clara: seguimos explorando la riqueza de la cultura alimentaria mexicana sin encerrarla, sin reducirla a una sola identidad, sin fijarla en el pasado. Porque México no es sólo lo “originario” entendido como pureza. México es también cruce, migración, adaptación y mestizaje. Por eso, en este nuevo ciclo, damos un paso más. En 2026 estaremos sembrando nuestra propia milpa experimental, de la mano de TAMOA y Tierra de Monte, junto a una familia del Estado de México con la que trabajaremos durante cinco años. No es una milpa para producir. Es una milpa para observar. Para volver a lo más simple, a lo más ancestral: sin agroquímicos, sin fertilizantes, recuperando los métodos que sobreviven en la memoria viva de quienes la cuidan. Mirar. Escuchar. Aprender. Documentar.

Pero también sabemos que el territorio no termina en la tierra. En 2026, miremos hacia el mar. Exploraremos las especies marítimas, las prácticas pesqueras tradicionales, los mitos, los desconocimientos y las urgencias que rodean a nuestras costas. Porque los mares también son cultura, porque las aguas no tienen fronteras. Y porque ahí también se juegan decisiones éticas, alimentarias y políticas. Y hablaremos sobre migraciones porque sabemos que lo que sucede en México no es un relato cerrado. Es una historia en movimiento, hecha de viajes, cruces, adaptaciones y afectos.

Tierra, milpa, mar y diáspora. Sin fronteras rígidas y con muchas preguntas y búsqueda constante. Porque el futuro de lo que comemos —del maíz, del pulque, del pescado, del cacahuate— también está en nuestras manos.

María Álvarez, Co-fundadora y Directora NOVO.